17/01/2012

Earias insulana






Earias insulana es un noctuido cuyas larvas
causan daños al algodón, En España es una plaga importante en
Andalucía y Levante donde se ha venido
detectando un incremento tanto de los ataques
como de las zonas afectadas, llegando
en ocasiones a ser localmente la plaga principal
del algodón.
Los adultos son unas mariposas muy características. Su envergadura alar ronda los 20-22 mm y la longitud en reposo supera ligeramente 1 cm La coloración de las alas anteriores varía de un habitual verde claro al pardo amarillento del otoño. Las alas posteriores son amarillentas.
Depositan unos huevos muy vistosos, de color azul que van virando a gris. Tienen forma semiesférica y en la parte superior una especie de corona ondulada. Su tamaño ronda los 0,5 mm siendo depositados  aislados, en los tejidos tiernos de la planta, pedúnculos y brácteas preferentemente.
De ellos nacen unas larvas que adoptan una coloración muy poco uniforme, con mezcla de colores pardos, verdosos y rojizos, en general oscuros y muy poco diferenciados. Lo más característico es la presencia por todo el cuerpo de unas protuberancias en forma de espinas, más evidentes cuanto mayor va siendo la oruga y especialmente las torácicas. Su máximo tamaño llega a 15-18 mm.
La crisálida, de unos 13 mm, es de color pardusco, pero la zona del abdomen presenta una coloración rojiza por el dorso y amarillenta por la parte ventral. Se desarrolla dentro de un capullo de seda blanquecina, generalmente en la planta, entre las brácteas, pero también en la hojarasca del suelo. La actividad de los adultos puede ser seguida mediante trampas de feromona sexual. Son fáciles de ver por la mañana temprano, posados en las hojas, a menudo apareados.
Su presencia es difícil de detectar en la fase inicial del cultivo (Junio), ya que su población no suele alcanzar valores importantes hasta la época de maduración. Dado lo bajas que suelen ser éstas, es muy difícil establecer el número de generaciones que presenta, pues además suelen estar solapadas. La duración de una generación estival se estima en 4 semanas. Además de las primeras larvas que aparecen en Junio-Julio, la presencia de larvas es más evidente a finales de Agosto y, si el cultivo lo permite, a finales de Septiembre. Este lepidóptero noctuido es en la actualidad una plaga de importancia generalmente limitada a ciertas zonas (Levante y áreas localizadas de Andalucía), considerándose secundaria en el resto. Una característica común en las parcelas más atacadas es el riego deficiente, bien por una dotación escasa, una mala distribución, un suelo arenoso,... Las parcelas con ataques más severos suelen sufrirlos de forma continuada, por lo que el conocimiento del historial de la parcela es importante.
Un umbral de tratamiento orientativo es el de 20.000 larvas menores de 1 cm por Ha hasta unos 70 días antes de la fecha estimada para la recogida, en la práctica hasta primeros de Agosto. A partir de esa fecha el umbral podría subir hasta las 35.000 larvas. Estas cifras tan sólo suelen alcanzarse en zonas tradicionalmente problemáticas respecto a esta plaga.
De los ensayos realizados hasta el momento, se deduce la falta de eficacia de la mayoría de los tratamientos. En las escasas ocasiones en que se podría optar por su control, probablemente sería conveniente realizar un segundo tratamiento a los 7-10 días (previo muestreo) y hacerlos coincidir con el periodo de control de la tercera generación de gusano rosado, a finales de Agosto y primeros de Septiembre, pues además de ser la época en que suele ser mayor el vuelo de earias, ya no son tan de temer los efectos secundarios de estos productos. No obstante el habitual solapamiento de los diferentes estados de desarrollo hace difícil su control.
En las comarcas con más problemas, el control de esta plaga viene muy favorecido por el establecimiento de poblaciones elevadas de Orius, depredador de huevos y larvas y otros auxiliares como Chrysopa, Nabis, parásitos,....

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